A comienzos del siglo XX, cuando los ecos de los cascos aún resonaban entre los cortijos andaluces, un nombre empezó a escribir en el otro lado del océano una página fundamental en la historia del caballo español: Adrián Collado Montealegre. Su visión y pasión dieron origen a la primera yeguada americana que importó directamente ejemplares del mítico Hierro del Bocado, llevando así la sangre más pura del caballo cartujano desde Jerez de la Frontera hasta las fértiles tierras de Costa Rica.
El origen: de Andalucía a Costa Rica
En 1902, Adrián Collado Quirós emprendió una aventura pionera: establecer en América una ganadería de caballos españolese importó el primer ejemplar de Pura Raza Española: Porfiado, descendiente directo de las líneas cartujanas de Don Vicente Romero y nieto del célebre Solo, compañero inseparable de aquel criador legendario. Porfiado era hijo de Divertido, propiedad de Don Enrique Ramírez, campeón de España con este caballo. Así nació una tradición ecuestre familiar que ha marcado el destino de tres generaciones de ganaderos.
Fue Adrián Collado Montealegre quien consolidó esa herencia, importando ejemplares de altísima calidad genética desde España y posicionándose como uno de los criadores más reconocidos del mundo hispanoamericano. Con visión y rigor, sembró en América la semilla de la estirpe cartujana de la mano del Hierro del Bocado, hasta entonces celosamente guardada en tierras jerezanas. Inspirado por la tradición ecuestre andaluza, buscó preservar su elegancia, nobleza y carácter en el Nuevo Mundo, cruzando el Atlántico con los primeros ejemplares procedentes del Hierro del Bocado: Poseído I, Poseído III e Ilustrado.

Con ellos se fundó una nueva historia de la Yeguada Adrián Collado, la primera fuera de España dedicada exclusivamente a la cría de caballos cartujanos. Aquellos animales, de mirada noble y movimientos amplios, encarnaban la esencia del caballo español más puro, el heredero directo de los monjes cartujos y del arte ecuestre de Jerez.
La saga Poseído: símbolo de excelencia
Entre los nombres que marcaron la historia de la yeguada destaca la saga de los “Poseído”, convertida en verdadero emblema de la casa. Poseído I llegó como semental principal, transmitiendo su poderío y armonía a generaciones descendientes. En 1993, Poseído XVIII, uno de sus herederos directos, obtuvo en los Estados Unidos el título de Primer Campeón Joven Extranjero, un hito que consolidó el prestigio internacional de la ganadería.

Laura Collado Sobrado: la herencia viva
Hoy, más de un siglo después, la llama sigue encendida gracias a Doña Laura Collado Sobrado, nieta de Don Adrián Collado Quirós y actual propietaria de Yeguada Adrián Collado.
Reconocida como Embajadora Cartujana 2025 por la Yeguada Cartuja Hierro del Bocado, Laura Collado es considerada la principal criadora de caballos cartujanos fuera de España y una de las grandes impulsoras del Pura Raza Española (PRE) en América Latina.
Ha sabido combinar la excelencia en la selección genética con una profunda pasión por las tradiciones ecuestres, manteniendo viva la autenticidad del caballo cartujano en tierras costarricenses. Su carácter emprendedor y extrovertido ha situado a Costa Rica como referente en la cría y promoción del caballo PRE, continuando con orgullo el legado de su familia.
Además, Laura ha conservado prácticas clásicas de la cultura ecuestre ibérica, como la cobra de yeguas —formaciones de yeguas guiadas por una sola persona—, adaptándolas con elegancia al contexto costarricense. Sus presentaciones en los concursos nacionales han reforzado el vínculo entre la tradición española y la identidad ecuestre de América.
Del Bocado al Nuevo Mundo
La historia de la Yeguada Adrián Collado es la historia de un puente vivo entre Andalucía y América, entre la tradición y el porvenir. Desde los primeros caballos que cruzaron el Atlántico hasta los potros que hoy nacen en tierras costarricenses, late una misma herencia: la del caballo cartujano, símbolo de nobleza, elegancia y alma española.